Optimización de riego y nutrición en una finca de almendros en SHD
Nuestro cliente
Te presentamos el caso de Finca Mesamón, una finca de referencia especializada en la producción de uva para vinificación, que decidió diversificar su producción incorporando el cultivo del almendro en sistema SHD (Super High Density).
A pesar de trabajar con modelos de producción intensivos en el cultivo de la viña, el
almendro SHD supone un reto técnico. Es necesario formar el seto en un corto período de
tiempo, asegurar una rápida entrada en producción, y garantizar una cosecha media cercana
a los 2000 kg/ha de pepita para rentabilizar la explotación. Ante el establecimiento de este
nuevo cultivo y sus desafíos, los propietarios de la finca decidieron implementar la solución
de fertirrigación de ModpoW. El objetivo es optimizar la gestión del riego y la nutrición, ya
que junto con otros aspectos como la poda o los fitosanitarios, el riego y la nutrición juegan
un papel fundamental.
Acciones tomadas
Con la orientación de nuestro equipo, se implementó la solución de fertirrigación ModpoW,
llevando a cabo las siguientes acciones:
- Se definió la tipología de riego más adecuada mediante la solución de irrigación, teniendo en cuenta las propiedades del suelo. Además, se realizaron ajustes en los tiempos de riego con el objetivo de evitar pérdidas de agua en profundidad.
- En cuanto a la solución de fertilización, se realizaron ajustes en los planes de abonado en función de la disponibilidad real de nutrientes en la solución del suelo. Este ajuste se llevó a cabo mediante la extracción de muestras utilizando sondas de succión.


Tras analizar las primeras extracciones, detectamos un contenido elevado de nitratos en la
solución del suelo. Además, se detectaron picos durante fases del cultivo donde no era
necesario trabajar con concentraciones elevadas de este elemento, como en la fase de
yema de invierno o en el periodo de maduración de la almendra. Ajustar estos aspectos
resultó en una considerable reducción de las unidades fertilizantes de nitrógeno aplicadas a
la finca. A su vez, se consideró necesario ajustar las formas de aplicación del nitrógeno,
optando por una aplicación de nitrógeno nítrico complementada con nitrógeno amoniacal y
ureico. Esta estrategia se eligió para lograr un control más preciso de la disponibilidad del
nitrógeno en la solución del suelo, evitando depender exclusivamente de la transformación
de las formas lentas.
Durante todo el proceso, la localización eficiente del abonado fue un punto clave. Es
fundamental concentrar la aplicación del fertilizante en la zona radicular para evitar pérdidas
por lixiviación. Gracias a la combinación y correcta aplicación de todos los factores
mencionados, logramos una reducción significativa de las unidades de nitrógeno aplicadas
en el cultivo, aproximadamente de un 50%. Esto, junto con el crecimiento vegetativo
necesario para una renovación adecuada, nos permitió alcanzar las producciones
esperadas. Además, se obtuvo una almendra de calidad y prácticamente sin vecería, todo
ello en un enfoque más sostenible.

Además, durante el proceso se identificó una muy baja presencia de Potasio en la solución
del suelo. En respuesta, se recomendó aumentar las unidades contabilizadas en el plan de
abonado. Se implementó una estrategia mediante el uso de materias orgánicas para fijar el
Potasio y así incrementar su disponibilidad en la solución del suelo.

Los Resultados
Trabajar con Finca Mesamón ha sido gratificante, debido a la profesionalidad demostrada, lo
que ha permitido realizar un trabajo preciso. Su rigurosidad y compromiso han facilitado la
ejecución oportuna de las labores. Después de tres años de colaboración estrecha con la
finca, nos complace compartir los excelentes resultados alcanzados:
- Se logró ajustar las necesidades hídricas del cultivo, resultando en una reducción considerable de la dotación anual aplicada. Durante los últimos tres años, el consumo de agua presentó una dotación media de 6.813 m3/ha, con un valor mínimo de 5.731 m3/ha y un máximo de 7.433 m3/ha. Este ajuste se llevó a cabo mediante el uso de sondas de humedad de suelo, evaluación del estado del cultivo y consideración de la demanda climática.

- En cuanto a la gestión de la fertilización, se logró aumentar notablemente la disponibilidad de Potasio en la solución del suelo. También se alcanzó una reducción significativa en unidades de Nitrógeno aplicadas al cultivo: en el año 2021 se logró una reducción del 47% de las unidades fertilizantes de nitrógeno, y en el 2022, un 44% manteniendo resultados iguales o superiores a los de 2020.

- Una minimización de pérdidas por drenaje, debido a un reajuste de los tiempos de riego y de los tiempos de inyección de fertilizante, pre-riego y post-riego.
- Se ha llegado a un punto de equilibrio donde se persiguen máximos potenciales productivos en un modelo superintensivo, a la vez que se efectúa una gestión eficiente y sostenible del cultivo.
- No se ha podido observar una correlación entre los m3 /ha aplicados y los kg/ha de grano cosechados ya que en todas las campañas se han adaptado las dotaciones a las condiciones climatológicas y a las necesidades del cultivo.

El caso de éxito de finca Mesamón demuestra que se ha logrado mantener unas
producciones constantes de pepita produciendo más con menos, realizando los trabajos en
el momento adecuado y tomando mejores decisiones con el apoyo de datos objetivos. Un
criterio adecuado de poda, un buen modelo de seguimiento de plagas y enfermedades, el
conocimiento de los suelos de la finca y un manejo diferenciado del riego y la fertilización,
permiten actuar según demanda y necesidades del cultivo.
